Pastor Mario Galván

Pastor Mario Galván

martes, 9 de febrero de 2016

MI COMIDA ES HACER LA VOLUNTAD DE DIOS

Mi comida es hacer la voluntad de Dios.

JUAN 4: 27-38

27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?
28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:
29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?
30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.
31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.
32 El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.
33 Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?
34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.
36 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.
37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.
38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.


Reflexión

El señor nos dice en este pasaje que dejemos de preocuparnos por nuestras necesidades y más bien nos fijemos en las necesidades de nuestro prójimo; aquellos que están en tinieblas y necesitan una luz que les muestre el camino hacia la salvación. A diario vemos tantos casos dolorosos que indican esa ausencia total de Dios en las vidas de quienes nos rodean pero no hacemos nada por ser su luz, su guía sino que les damos la espalda y negamos egoístamente cualquier posibilidad de ayuda que pueda servirles para sacarlos de ese camino tortuoso y de perdición que los está llevando al pozo.

Nuestro Señor Jesucristo siempre dio testimonio de obediencia y nos enseñó que no hay nada más importante en nuestras vidas que hacer la voluntad de Dios.

Cuando el señor dice “Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”, nos está diciendo que nos desprendamos de nuestro egocentrismo, nos fijemos en la gente y sus necesidades porque ellos necesitan que les llevemos una palabra de vida que llene sus corazones y que les enseñe que Dios es el centro de todo y para todo; porque es la voluntad de Dios que compartamos con ellos las bendiciones que hemos recibido y seamos testimonio vivo de la gloria y la misericordia de Dios para con sus hijos; y en respuesta o premio a esta obediencia total, el señor nos promete que nuestro pago será la vida eterna.


Aquí te compartimos el video con los mejores momentos del 1er Desayuno de "Mujeres de Fe"





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